Por: Ana Lilia Moreno
Nacido en Ciudad Juárez, Daniel Constandse ha recibido toda su educación en esta ciudad, culminando con sus estudios universitarios en la UACJ. Su infancia fue tranquila y feliz, rodeado de amigos y con una excelente relación con su familia materna y paterna. Su abuelo y su padre, ambos también llamados como él, fueron dentistas, lo que le permitió desde muy pequeño estar en contacto con el ambiente médico, especialmente en el campo de la odontología y ortodoncia.
En una entrevista para Black Magazine, el Dr. Constandse recordó con gran respeto, cariño y admiración a su padre, a quien consideraba su mejor amigo, a pesar de la figura de autoridad que representaba. Desde muy pequeño, Daniel asistía al consultorio de su padre, donde tuvo la oportunidad de convivir con el ambiente y los pacientes en múltiples ocasiones. Esto le permitió darse cuenta a temprana edad de que quería dedicarse a esta profesión. Habló de la odontología con mucho cariño y destacó que lo más gratificante es devolverle a los pacientes su sonrisa y seguridad.
Al finalizar su Licenciatura en Cirujano Dentista en 1994, rápidamente comenzó a ejercer su profesión, estableciendo su consultorio en Ciudad Juárez. Durante la entrevista, contó que por cuatro años consecutivos se dedicó exclusivamente a sus consultas, hasta que decidió ingresar al posgrado en ortodoncia, siguiendo los pasos de su padre.
En su último semestre, en 1999, el coordinador de la especialidad lo invitó a reestructurar el programa de ortodoncia, el cual se extendió de dos a tres años. Fue entonces cuando descubrió una nueva vocación en el área de la docencia. En el año 2000, la UACJ lo invitó a impartir clases en la especialidad de ortodoncia, específicamente en la materia de Biomecánica en Ortodoncia. Esta experiencia estuvo llena de desafíos, incluyendo la situación de enseñar a maestros que le habían dado clases al inicio de su carrera.
La falta de bibliografía en Biomecánica en Ortodoncia llevó al Doctor a escribir un libro titulado “Biomecánica en Ortodoncia”, en el que utilizó la técnica Edgewise. Aunque esta técnica ya casi no se usa, es fundamental para los principios de biomecánica. El libro le tomó aproximadamente seis años de arduo trabajo debido a los desafíos que implicaba. Posteriormente, diversas universidades, como la Autónoma de San Luis, la Autónoma de Sinaloa y la Autónoma de Guadalajara, adoptaron su libro como parte de su bibliografía oficial.
En la entrevista, se le preguntó al Dr. Constandse cómo había cambiado la educación desde sus inicios hasta la época actual. Él respondió: “En ese entonces, la educación era más estricta. Los libros eran totalmente físicos y la currícula era rígida y seriada. Recuerdo que cuando terminé mi licenciatura, la universidad cambió a un sistema departamental, difícil de entender para muchas instituciones en el país. Sin embargo, este esquema, al día de hoy, es noble, flexible y le da mayor libertad al alumno para elegir sus materias. Actualmente, las generaciones son completamente diferentes, con otras ideas y con una tecnología integrada que avanza a pasos agigantados. Hay diferentes áreas de oportunidad, y lo importante es encontrar el equilibrio”.
Constandse considera que la educación actual debe ser eficiente, inclusiva, flexible y rápida, sin caer en los extremos. Ha observado que a las nuevas generaciones no les gustan los procesos largos, lo que representa un desafío importante para las universidades. La pandemia ha revolucionado todo y ha sido un factor determinante para grandes cambios en la educación, incluyendo áreas de oportunidad en tecnología y el cambio de clases a un esquema virtual y remoto.
Poco después de comenzar a dar clases, se le asignó la Coordinación de Ortodoncia, lo que le permitió incursionar en el terreno académico-administrativo. En el siguiente periodo, fue designado jefe de departamento, donde colaboró con la UNAM para crear la Maestría en Ciencias Odontológicas en la UACJ. Con una carrera en constante ascenso, fue electo como director del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB).
Durante su gestión en el ICB (2012-2018), el Doctor se hizo cargo de todos los programas de Ciencias de la Salud, enfrentando retos como la creación de nuevos e innovadores programas, rediseños curriculares para hacerlos más vanguardistas, actualizaciones de equipo e infraestructura de laboratorios y clínicas, y la creación de un bioterio y un invernadero. En la entrevista, comentó que, a pesar de sus puestos académico-administrativos, nunca ha dejado de dar consultas ni clases, ya que sus alumnos son quienes le inyectan energía y son sus grandes maestros.
En 2018, fue invitado a ser Secretario General de la UACJ, un puesto completamente diferente a lo que había realizado con anterioridad y que implicaba nuevos y grandes retos. Este puesto le permitió tener una visión completa de la universidad, participar en comités, comisiones y el consejo universitario. Este rol le ha permitido trabajar en equipo, conocer la intimidad de la universidad y sus fortalezas. En estos casi seis años, ha habido cambios vanguardistas en matrículas, infraestructura y equipos. Cuando inició su función, había 29,000 alumnos; actualmente, la universidad está por llegar a los 37,000 alumnos.
Constandse tiene una visión sólida y un plan para implementar un programa llamado “Bienestar Universitario”, que atienda situaciones generadas por la pandemia, como consecuencias en la salud física y mental. Este programa está dirigido a toda la comunidad universitaria, incluyendo alumnos, docentes, administrativos y trabajadores en general, con distintas áreas de apoyo como atención psicológica en el Centro Universitario de Atención Psicológica, el Programa de Entrenamiento Deportivo, el Programa de Nutrición, Terapia Física, entre otros.
El Doctor también compartió sus deseos y aspiraciones para la Rectoría de la UACJ, con la intención de continuar junto con su equipo, enfrentando todos los retos y planes para mejorar la universidad. Esto incluye integrar todas las vanguardias y situaciones emergentes en diversas áreas como tecnología, especialmente en temas como la Inteligencia Artificial, así como continuar la modernización de la infraestructura de los institutos y la actualización de equipo.
Constandse describió un día típico en su vida, su disciplina y dedicación: se levanta temprano para aprovechar al máximo el día, disfruta hacer ejercicio y valora sus momentos libres con su familia. Le encanta pasar tiempo con sus hijos y tiene una pasión por coleccionar objetos, como llaveros.
El Dr. Daniel Constandse aspira a ser recordado como una persona trabajadora y responsable, siempre dedicada a transmitir conocimientos a sus alumnos. Desea sembrar semillas que, con el tiempo, germinen y den como resultado a profesionistas, mejorando así la calidad de vida de los ciudadanos de Juárez.



















