El monje que vendió su Ferrari

Todos nos hemos preguntado alguna vez por el sentido de la vida. Despertamos todos los días a la misma hora, nos dirigimos a nuestro centro de trabajo en medio del hastío del tráfico matutino, para ver a las mismas personas, lidiar con los mismos problemas y al final del día acabamos agotados sin energías para realizar alguna otra actividad, dormimos temprano y el ciclo vuelve a comenzar. ¿Es eso lo que soñábamos de jóvenes? ¿En qué momento se apagó la chispa que nos motivaba a crecer profesionalmente, aquella pasión que dirigía nuestro camino? ¿Cuándo perdimos nuestro objetivo y abandonamos nuestros principios para intercambiarlos por una vida estable pero carente de significado?

El monje que vendió su Ferrari, de Robin S. Sharma,es una fábula espiritual que nos invita a reflexionar sobre el modo de vida que llevamos. Es la historia de Julián Mantle, un feroz abogado que había cultivado una gran reputación en los tribunales por su implacable determinación y su capacidad para doblegar a cualquier oponente durante un juicio con sus afilados argumentos. Su vida da un giro dramático luego de sufrir un infarto en medio de un litigio, lo que lo lleva a replantear su existencia.

A pesar de ser un hombre multimillonario, rodeado de personalidades de gran relevancia mediática, comer en los mejores restaurantes y tener un gran talento para las leyes, se da cuenta de que en el fondo estaba vacío. La decadencia de su carrera le ayuda a comprender que las bases sobre las que había establecido su identidad no eran sólidas y que podían derrumbarse fácilmente. Es entonces que decide apartarse de todo aquello que lo contaminaba, vender todas sus pertenencias y emprender una odisea para encontrarse a sí mismo.

La historia se desarrolla a modo de diálogo filosófico entre Julián y John (un antiguo amigo y compañero de trabajo), quienes discurren en torno a los conocimientos ancestrales adquiridos por Julián durante su viaje a la India y a las cumbres del Himalaya. Ahí se reunió con un grupo de monjes yoguis, conocidos como los Sabios de Sivana, quienes le compartieron su sabiduría con la única condición de que la difundiera entre sus conocidos y amigos más íntimos. Descubrir aquel mundo escondido entre las montañas cambió por completo su perspectiva de la vida y lo inspiró de tal forma que quiso compartir todo lo aprendido con quien se le cruzara en el camino.

Mediante una fábula tejida con elementos simbólicos, el exabogado explica a John las siete virtudes para conseguir una vida de esclarecimiento. La historia contempla siete imágenes, cada una con un significado trascendental:

El jardín: En la fábula, el jardín se presenta como una metáfora de nuestra mente. De acuerdo con la sabiduría de los Sabios de Sivana, es fundamental seleccionar adecuadamente los pensamientos que cultivamos para alcanzar nuestra paz interior. No debemos permitir que entren en nuestro jardín los pensamientos negativos, como preocupaciones, ansiedades o la nostalgia del pasado, pues estos pueden echar raíces y dominarnos por completo. No es posible controlar lo que nos sucede, pero sí podemos elegir nuestra respuesta emocional ante las situaciones adversas.

El faro: Este elemento representa los objetivos que nos marcamos para lograr lo que deseamos. Es importante visualizar con claridad nuestro propósito de vida, o dharma, una luz que nos ayudará a orientarnos y nos dará sentido.

El luchador de sumo: Se basa en la filosofía del Kaisen, la cual consiste en la mejora constante. De este se desprenden los Diez Rituales de la Vida

Radiante:

  • El Ritual de la Soledad: Consiste en dedicar una parte de tu día a la tranquilidad y el silencio con el único fin de encontrar paz y tratar de saber quién eres.
  • El Ritual de la Fisicalidad: Consiste en cuidar tu cuerpo para cuidar tu mente, lo cual se traduce en ejercicio físico, contacto con la naturaleza y respiración adecuada.
  • El Ritual de la Nutrición: Consiste en cuidar la alimentación para tener mayor energía y vitalidad.
  • El Ritual del Saber Abundante: Se centra en la expansión de los conocimientos.
  • El Ritual de la Reflexión Personal: Se trata de dedicar tiempo a conocerse a sí mismo.
  • El Ritual del Despertar Anticipado: Empieza el día de manera positiva, sin prisas y con una buena planeación.
  • El Ritual de la Música: Dedica tiempo de tu día a escuchar música que refuerce tu armonía.
  • El Ritual de la Palabra Hablada: Una de las técnicas más importantes para los sabios del Himalaya es el uso de mantras. Un mantra es la unión de palabras o frases que en su conjunto producen un efecto positivo.
  • El Ritual del Carácter Congruente: Se trata de regir tu vida por principios ineludibles, es decir, que tus pensamientos y creencias guíen tus acciones.
  • El Ritual de la Simplicidad: Consiste en llevar una vida sencilla dedicada únicamente a aquellas actividades que tienen verdadero sentido para nosotros.

El cable de color rosa: Representa el poder de la disciplina, guiada principalmente por la fuerza de voluntad.

El cronógrafo: Simboliza la importancia de nuestro tiempo y cómo lo administramos para aprovecharlo de la mejor manera posible.

Las flores: Se presentan como un símbolo del servicio a los demás. Una de las bases de la felicidad consiste en nuestros actos de bondad.

El sendero de los diamantes: Este último elemento nos habla de la importancia de sentirnos agradecidos por lo que tenemos. Vivir el presente como un regalo, superar el pasado y dejar de preocuparnos por el futuro, paraser capaces de apreciar lo que tenemos frente a nosotros, nuestra familia y los momentos que podemos disfrutar con ellos.

Por Daniel Malaquías

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