EXATEC: Historias de Éxito y Desarrollo Profesional

El Tecnológico de Monterrey ha sido el cimiento para muchas historias de éxito y desarrollo profesional en México. En esta ocasión, nos sumergimos en las trayectorias de tres destacadas hermanas ExaTEC: María Fernanda, María Alexa y Mónica Renée Otero Loya, quienes, a través de sus experiencias en la institución, han forjado caminos profesionales impactantes y diversificados.

María Fernanda Otero Loya

María Fernanda, de 26 años y Licenciada en Derecho, es una EXATEC que irradia orgullo por su alma mater. Desde sus prime­ros pasos en el Tec de Monterrey hasta su graduación en el campus Monterrey, María Fernanda encontró un entorno donde la excelencia académica y el compromiso social convergían de manera estimulante. En sus propias palabras, “el Tec te brinda la oportunidad de rodearte de personas altamente preparadas, desde compañeros con aspiraciones elevadas hasta profesores excepcionalmente capacitados, quienes te inspiran a buscar la mejora cons­tante”.

Además del enfoque académico, María Fernanda destaca la importancia de la interacción social en su formación. Menciona que compartir experiencias con individuos de diversas ciudades y países amplió su perspectiva y enriqueció su visión del mundo.

María Fernanda Otero Loya

En una entrevista para Black Magazine, María Fernanda enfatizó cómo el Tec de Monterrey marcó un punto de inflexión en su carrera. Desde sus días de estu­diante, tuvo la oportunidad de embarcarse en el mundo laboral gracias a las oportunidades generadas por la institución. Trabajando en VITRO, una influyente compañía de fabricación de productos de vidrio, María Fernanda consolidó su camino en el ámbito jurídico.

Al graduarse de la licencia­tura, María Fernanda regresó a Ciudad Juárez a unirse a la prestigiosa empresa Century 21, en el área jurídica, donde se enfrentó a desafíos aun mayores. Encargarse de aspectos legales en una empresa de bienes raíces ha implicado tomar decisiones críticas y ejercer su experiencia. Con dedicación y determinación, María Fernanda se ha convertido en un ejemplo destacado de cómo el Tec de Monterrey no solo forma profesionales capaces, sino también líderes que afrontan con valentía las oportunidades y desafíos que se presentan en sus carreras.

María Alexa Otero Loya

María Alexa, de 30 años, es un claro ejemplo de cómo el Tec de Monterrey impulsa a sus estudiantes a abrazar desafíos y a perseguir sus pasiones. A través de una Licenciatura en Ingeniería Industrial y de Sistemas, Alexa encontró su vocación en el mundo de los números y la ingeniería.

María Alexa Otero Loya

En una conversación con Black Magazine, Alexa compartió su trayectoria desde la elección de su carrera hasta su incursión en el mundo laboral. Destacó el alto nivel académico y la intensidad matemática del Tec, que la desafiaron y elevaron su rendimiento académico. Sin embargo, Alexa reconoce que este desafío la preparó para enfrentar un mundo laboral dinámico y en constante cambio.

La versatilidad es una virtud que el Tec de Monterrey cultivó en Alexa. La institución no solo la educó en ingeniería, sino que también le inculcó la importancia de adaptarse a diferen­tes entornos laborales. Comenzó a trabajar en una startup llamada Luuna, que posteriormente se convirtió en una empresa nacional de éxito en la fabricación de colchones. Posteriormente, se adentró en el mundo financiero, trabajando en Vesta, una empresa líder en bienes raíces industriales, para en el 2019 integrarse a la empresa familiar, Century 21, en el área de ventas, en donde destaca actualmente.

Mónica Renée Otero Loya

Mónica, con 34 años y dos licenciaturas, en Mercadotecnia y Derecho, personifica la diversidad de oportunidades que el Tec de Monterrey brinda a sus alumnos. En la actua­lidad, Mónica se desempeña como inversionista, pero su trayectoria es una amalgama de experiencias y aprendizajes.

Mónica Renée Otero Loya

En entrevista, Mónica explicó cómo el Tec la preparó para los desafíos del mundo real. Más allá de algunas materias que podrían no ser del todo apasionan­tes, la institución le enseñó la importancia de abrazar todas las facetas de la educación; la vida laboral tiene situaciones que en oca­siones no son de nuestro agrado y, aun así, hay que aprender y superar. 

También resaltó la valiosa red de contactos que cultivó durante su tiempo en el Tec, que le abrió puertas y oportunidades en su camino profesional.

La Semilla del Éxito Plantada por el Tec de Monterrey

Las historias de María Fernanda, María Alexa y Mónica Renée Otero Loya son testimonios vivos de cómo el Tec de Monterrey nutre mentes jóvenes y talentosas, forjando líderes versátiles y comprometidos con el crecimiento personal y profesional. El Tec no solo les proporcionó educación de calidad, sino también una red invaluable y la capacidad de enfrentar cualquier desafío con determinación y confianza. Estas ExaTEC son un testimonio inspirador de cómo la educación de excelencia puede dar forma a trayectorias de éxito en el mundo real.

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