En una ciudad donde la infraestructura define el ritmo del crecimiento, hay perfiles que entienden la ingeniería no solo como una profesión, sino como una responsabilidad social. Ese es el caso de Jesús Komiyama Martínez, actual presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Ciudad Juárez, cuya trayectoria combina formación técnica, liderazgo institucional y un compromiso constante con la comunidad.
Egresado de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Komiyama creció en un entorno donde la ingeniería formaba parte de la vida cotidiana. Hijo de un ingeniero civil y parte de una familia numerosa de diez hermanos —cinco mujeres y cinco hombres—, su historia está marcada por una fuerte cultura del trabajo y la disciplina. Dentro de ese núcleo familiar, destacan perfiles en áreas como contaduría, ingeniería civil e ingeniería industrial, consolidando una base sólida de formación profesional.
Su especialización lo llevó más allá de la práctica tradicional de la ingeniería. Con estudios en valuación por la Universidad Autónoma de Chihuahua, una maestría en valuación inmobiliaria por la Universidad Autónoma de Nuevo León y actualmente cursando un doctorado en la misma área, Komiyama ha enfocado su carrera en un campo clave para el desarrollo urbano: la valuación.


Con más de tres décadas de experiencia como perito valuador, ha participado en la elaboración de avalúos para instituciones como Infonavit, Fovissste, banca privada, notarías y juzgados, además de atender al sector particular. Esta experiencia no solo le ha permitido consolidar su propio despacho, sino también posicionarse como un referente en el ámbito técnico y profesional de la región. Su vínculo con la valuación comenzó desde sus primeros años, trabajando junto a su padre, lo que marcó el inicio de una trayectoria especializada que hoy lo distingue.
Su liderazgo dentro del gremio no es reciente. En 2003 asumió la presidencia de la Asociación de Ingenieros Civiles Valuadores, y a lo largo de los años ha formado parte de diversos consejos dentro del Colegio de Ingenieros Civiles, hasta llegar a la presidencia actual. Paralelamente, su experiencia profesional incluye participación en dependencias como Obras Públicas Municipales, SEDESOL, Desarrollo Urbano y la iniciativa privada en empresas constructoras.
A lo largo de su trayectoria, su aportación al gremio ha sido reconocida con distinciones como el nombramiento de “Ingeniero del Año 2023”, otorgado por el propio Colegio de Ingenieros Civiles, un reconocimiento que respalda su liderazgo y contribución al desarrollo de la profesión en la región.
Durante su gestión al frente del Colegio, ha impulsado una agenda centrada en el fortalecimiento institucional y la vinculación estratégica. En meses recientes, el organismo consolidó su presencia ante los distintos niveles de gobierno —municipal, estatal y federal—, así como con otras asociaciones y colegios, generando alianzas orientadas al desarrollo profesional del gremio.
Uno de los ejes clave de su administración ha sido la formación de nuevas generaciones. Bajo su liderazgo, el Colegio ha reforzado su apertura hacia estudiantes de los últimos semestres de ingeniería civil, integrándolos a un ecosistema de capacitación continua que incluye cursos, conferencias y talleres especializados. La apuesta es clara: profesionalizar desde la base y asegurar la continuidad del conocimiento técnico.


Pero más allá del ámbito profesional, el impacto del Colegio también se ha extendido hacia la comunidad. Durante este periodo, se llevaron a cabo acciones de apoyo en escuelas, orfanatos y asilos, enfocadas en la rehabilitación y mejora de espacios, reafirmando el papel social de la ingeniería en el bienestar colectivo.
En el calendario reciente de actividades destacaron iniciativas como la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, evento que ha ganado relevancia año con año gracias al impulso del Comité de Damas, encabezado por la Lic. Lorena Pérez Vital, consolidándose como un espacio de diálogo con conferencias de alto nivel. Asimismo, se realizaron actividades con motivo del Día del Niño, enfocadas en comunidades vulnerables, y celebraciones por el Día del Estudiante, donde se promovió la cercanía con universitarios a través de pláticas motivacionales y espacios de convivencia.
Si bien su trayectoria profesional habla por sí misma, su visión de la ingeniería trasciende lo técnico. En el ámbito personal, Komiyama ha logrado llevar ese mismo compromiso a su entorno familiar, transmitiendo la vocación por la ingeniería a sus hijas. Ambas formadas en la Universidad de Texas en El Paso, su hija mayor, Yoshio Komiyama, cuenta con licenciatura y maestría en ingeniería civil, mientras que su hija menor, Sayuri Komiyama, se encuentra en proceso de concluir la carrera de ingeniería mecánica. Una continuidad generacional que refleja, en lo más cercano, la materialización de su propia filosofía.
Hoy, al frente del Colegio de Ingenieros Civiles de Ciudad Juárez, Jesús Komiyama Martínez mantiene una visión clara: fortalecer la institución desde dentro, ampliar su impacto hacia afuera y consolidar un gremio que no solo construya infraestructura, sino también confianza.
Su mensaje sintetiza esa visión con precisión:
“Juntos para convertir la ingeniería en un legado.”


















