Ciudad Juárez tiene sus raíces en la época virreinal, cuando desempeñó un papel fundamental en la colonización del norte de México. Su historia se remonta a 1598, cuando el explorador español Juan de Oñate bautizó la región como Paso del Norte, destacando su importancia como punto estratégico en las rutas coloniales.
Décadas después, en 1659, los franciscanos liderados por Fray García de San Francisco llegaron al lugar con la misión de evangelizar a los pueblos nativos. Fue entonces cuando se fundó la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe de los Mansos del Paso del Norte, que se convirtió en el centro de una comunidad de alrededor de 4,000 nativos conversos al cristianismo. Este acontecimiento marcó el inicio del desarrollo de una región que más tarde se consolidaría como la icónica Ciudad Juárez.
Tras su fundación, el Paso del Norte enfrentó disputas entre las provincias de Nueva Vizcaya y Nuevo México, hasta que su destino quedó definido con la consumación de la independencia de México. En 1821, el ayuntamiento local se adhirió al Plan de Iguala y celebró la independencia en enero de 1822. En 1823, un decreto del Congreso dividió Nueva Vizcaya en las provincias de Durango y Chihuahua, pero esta separación no fue aceptada hasta 1824, cuando se establecieron oficialmente los estados de Nuevo México, Durango y Chihuahua, quedando el Paso del Norte bajo jurisdicción chihuahuense.
Durante la guerra entre México y Estados Unidos entre 1946 y 1948, tras la anexión de Texas por parte de los estadounidenses, el Paso del Norte fue escenario de resistencia en la Batalla de Temascalito, un punto que era utilizado como paraje de descanso por los viajeros del Camino Real. El conflicto concluyó con el Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, donde se estableció el Río Bravo como frontera entre ambas naciones, dejando parte del territorio al norte bajo control estadounidense.
En 1865, Benito Juárez, presidente de México, se estableció unos meses en Paso del Norte durante la intervención francesa, consolidando la relevancia de la región. Fue un momento clave en la historia de México, definido por la resistencia ante la intervención francesa y la defensa de la República frente a la ocupación extranjera.
A finales del siglo XIX, la llegada del ferrocarril impulsó la conexión económica entre el centro del país y la frontera con Estados Unidos, contribuyendo al crecimiento de la ciudad. Como resultado, en 1888, el Congreso de Chihuahua elevó al Paso del Norte a la categoría de ciudad, y en 1889 le otorgó oficialmente el nombre de Ciudad Juárez en honor al expresidente y a su importante paso por la ciudad.
A lo largo del siglo XX, Ciudad Juárez consolidó su importancia histórica, económica y cultural. Desde su participación clave en la Revolución Mexicana en 1911 hasta su auge económico durante la Ley Seca en Estados Unidos, la ciudad continuó creciendo y evolucionando. Logros como la construcción de la Catedral, la llegada de la industria maquiladora y la restitución parcial del Parque El Chamizal reflejan su constante desarrollo. Hoy, esta trayectoria histórica cobra especial relevancia al celebrar los 365 años de su fundación.
Ciudad Juárez celebró su 365 aniversario con un multitudinario desfile
El pasado 8 de diciembre de 2024, Ciudad Juárez conmemoró su 365 aniversario con el tercer gran desfile, un evento que reunió a más de 120 mil juarenses en el bulevar Zaragoza. El presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar, acompañado de su esposa Rubí Enríquez, presidenta del DIF Municipal, fue el encargado de dar arranque a tan importante celebración.
El desfile inició con la destacada participación de la UTEP Miners Marching Band, la agrupación musical más grande y representativa de la Universidad de Texas en El Paso. Conocida como «El Sonido del Suroeste», esta banda se unió a los festejos de la frontera, marcando un momento especial en la celebración.
Durante el evento, el alcalde expresó su agradecimiento a los voluntarios que hicieron posible la organización del desfile y a la Miners Marching Band por sumarse a esta celebración. En su discurso, destacó el orgullo de ser juarenses y mexicanos, recordando que la ciudad se forjó gracias al esfuerzo de personas provenientes de todo el mundo.
El desfile se estructuró en cuatro segmentos temáticos que representaron la riqueza cultural e histórica de la región: Juárez Místico Ancestral, Carretera Panamericana, Juárez Corazón de América y Bienvenido a la Música, Baile y Fiesta.
El evento consolidó su lugar como una de las tradiciones más esperadas de la frontera, reafirmando el espíritu comunitario y el orgullo de una ciudad con historia y diversidad cultural.
En este 365 aniversario, celebramos no solo la historia de Ciudad Juárez, sino también el compromiso y el orgullo de su gente.





















