En años recientes, el estado de Chihuahua ha sido afectado gravemente por sequías prolongadas, lo que ha encendido los focos rojos en la región, principalmente en el sector agropecuario. Las consecuencias de la falta de agua pueden verse reflejadas en la pérdida de cultivos, que no reciben el tratamiento adecuado y no producen lo necesario para la subsistencia, así como en la ganadería, con un impacto económico significativo.
En Chihuahua, todos los municipios sufren sequía en diversos grados: sequía severa (4 municipios), sequía extrema (31 municipios) y sequía excepcional (32 municipios).
Actualmente, Juárez se encuentra en sequía extrema, lo que se refleja en una reducción en la disponibilidad de agua para los habitantes y una afectación en la calidad del líquido extraído de los mantos acuíferos. Los retos permanentes del organismo operador en la ciudad, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (J+), consisten en mantener el consumo en niveles manejables, minimizar las fugas en red y domicilios, y abastecer a las familias con cisternas fuera del perímetro de servicio.
¿Qué hacer frente a la sequía?
Además de las medidas habituales del cuidado del agua, la J+ promueve un sistema casero para la captación del agua de lluvia y su posterior uso para regar las plantas, lavar el patio, trapear o en el depósito del sanitario.
El sistema se desarrolla en 5 sencillos pasos:
- Durante la temporada de lluvia, el agua cae al techo.
- Del techo, el agua escurre por una canaleta.
- El líquido se canaliza a un tambo de 200 litros.
- Cuando se llena el tambo de 200 litros, se distribuye a tambos de 72 litros.
- Cuando se llenan los tambos de 72 litros, el agua se pasa a cubetas.
El sistema puede llegar a captar hasta 500 litros y se puede implementar en cualquier vivienda ya que es de bajo costo y de grandes beneficios para el usuario y el cuidado del agua.



















