La Tolerancia: Clave para un Mundo más Inclusivo y Armonioso

Por: Psic. Erika Sosa

IG: @platiquemosdesaludmental

Este es un tema que merece ser abordado con mayor frecuencia en nuestros tiempos. Es fundamental que nos concienticemos sobre la posibilidad de convivir armoniosamente con aquellos que consideramos diferentes: personas de otros países, culturas, idiomas, vestimentas, religiones, géneros, orientaciones sexuales o con distintas capacidades.

En el núcleo de la tolerancia, se encuentra el cultivo de la empatía y el respeto hacia los demás, lo que conlleva a una mejora en las circunstancias tanto de los individuos como de la sociedad en su conjunto. Al ponerla en práctica, desempeñamos un papel fundamental en la edificación de un mundo más armonioso, al evitar caer en la trampa de la discriminación, los prejuicios y la violencia. No obstante, es esencial subrayar que la tolerancia no implica la aceptación incondicional de todas las opiniones ajenas, sino más bien el respeto hacia ellas mientras seguimos defendiendo nuestras propias perspectivas.

La tolerancia a menudo se ve limitada por la falta de educación, conocimiento y zona de confort, lo que puede dar paso al miedo que nos impide aceptar lo que no comprendemos o que percibimos como diferente. Este miedo puede transformarse en rechazo y, en casos lamentables, en críticas o ataques hacia grupos más vulnerables.

En este contexto, es importante reconocer que las diferencias en pensamiento y opiniones son una realidad natural. Sin embargo, ejecutar la tolerancia puede ser un desafío. Si bien es fácil aplaudirla, suele ser difícil de llevar a la práctica. 

Aquellas personas que son tolerantes suelen destacar por tres rasgos clave en su personalidad: respeto, serenidad y valentía. 

5 consejos prácticos para mejorar tu nivel de tolerancia:

  1. No te adelantes, escucha primero: 

La comunicación efectiva es clave para la comprensión mutua. Debemos priorizar el diálogo sincero y continuo, incluso en momentos de desacuerdo, y evitar bloqueos en la conversación. A pesar de nuestras diferencias, es esencial escuchar auténticamente la perspectiva del otro.

  1. Trata de ver desde otro ángulo:

Cada persona tiene su propio punto de vista. Cuando nos encontramos con alguien que tiene uno diferente al nuestro, debemos tratar de entender su posición y ver las cosas desde su perspectiva. 

  1. Entender que está bien tener opiniones distintas:

No estar de acuerdo con alguien es natural y no debería avergonzarnos o molestarnos. Dada la diversidad humana, los desacuerdos son inevitables, incluso con personas cercanas. Aceptar las diferencias con tranquilidad, sin atacar la opinión de la otra persona, es un paso importante hacia la comprensión y el respeto mutuo. 

  1. Reconocer y aceptar lo que sentimos:

En cualquier conversación, surgen emociones y sentimientos que podrían obstaculizar el pensamiento claro. Es importante expresarlas de manera adecuada para evitar malentendidos innecesarios. 

  1. Mantener el ego a raya:

Suprimir el ego implica desarrollar una mayor autoconciencia y practicar la empatía, escuchar activamente a los demás, y aceptar la crítica constructiva sin tomarla de manera personal. Es un proceso de humildad y autorreflexión que nos permite reconocer cuando debemos disculparnos por nuestros errores. No se trata de eliminar completamente el ego, sino de equilibrarlo de manera saludable para mejorar nuestras relaciones.

Para enriquecernos y promover la comprensión mutua, es esencial adoptar una serie de acciones que fomenten la apertura a diferentes perspectivas y la eliminación de prejuicios. Estas acciones incluyen el voluntariado en organizaciones sociales, la creación de relaciones con personas de diversos orígenes, la participación en eventos culturales y la exploración a través de viajes.

En el entorno familiar, se debe cultivar una actitud empática, valorando las opiniones ajenas sin juzgar, reconociendo la subjetividad de los puntos de vista y expresando nuestras propias ideas con sensibilidad. Promover la colaboración en equipo, la humildad al enfrentar desafíos y apreciar la diversidad como un enriquecimiento es crucial. Además, es esencial respetar las habilidades y talentos individuales para fomentar una convivencia respetuosa.

La capacidad de aceptar y respetar las diferencias contribuye a fortalecer nuestra propia identidad. Debemos ser introspectivos, evitar exigir a los demás lo que no estamos dispuestos a hacer nosotros mismos y jugar un papel activo en la construcción de un mundo más inclusivo y enriquecedor. La tolerancia se presenta como una necesidad urgente en la actualidad.`

“Todas las culturas son diferentes, pero la humanidad es una sola comunidad, que comparte valores, pasado y futuro. Todas las personas son diferentes, y ello es una baza para todas las sociedades, para la creatividad y la innovación. Existen siete mil maneras de “ser humano”, pero nos une el ser miembros de la misma familia, todos diferentes, todos aspirando igualmente al respeto de los derechos y la dignidad.”

Fragmento del mensaje de la Sra. Audrey Azoulay. Directora General de la UNESCO.

notas recientes