Las 12 reglas para vivir de Jordan B. Peterson

De acuerdo con la revista británica The Spectator, Jordan B. Peterson es considerado “el pensador más polémico e influyente de nuestro tiempo”. Y es que la publicación de su libro 12 reglas para vivir. Un antídoto al caos provocó acalorados debates debido a que cuestiona aspectos fundamentales de la corrección política actual y propone una mirada crítica y personal como un antídoto al caos de los tiempos modernos. En este artículo te compartimos las ideas más relevantes de estos doce preceptos:

Regla 1. Enderézate y mantén los hombros hacia atrás.

De manera metafórica y también literal, Peterson invita a sus lectores a mantener una postura adecuada como una forma de mostrar seguridad y confianza, así como asumir la responsabilidad de los problemas actuales. El lenguaje corporal es importante al momento de relacionarnos con los otros y nos otorga estatus.

Regla 2. Trátate como si fueras alguien que depende de ti.

Peterson desarrolla una reflexión acerca de por qué las personas no hacen las cosas que deben hacer para su propio beneficio, como tomar una pastilla que puede salvarles la vida. El autor responde a esta cuestión que no nos sentimos merecedores de la redención debido a nuestras malas actitudes. Sin embargo, aunque la historia de la humanidad está marcada por la crueldad, también muestra grandes actos de bondad e interés genuino por un mejor futuro. Cada persona tiene un papel fundamental en la sociedad y una repercusión en la vida de los demás, por lo que el autocuidado es esencial.

Regla 3. Traba amistad con aquellas personas que quieran lo mejor para ti.

El autor nos invita a cuidar de quiénes nos rodeamos ya que estas personas tienen un impacto significativo en nuestra vida y nuestras decisiones. La amistad es un intercambio que requiere reciprocidad; si un amigo no tiene nada bueno que aportarte, ¿qué te motiva para seguir con esa relación?

Regla 4. No te compares con otro. Compárate con quien eras antes.

Es inevitable compararnos con los demás. En un mundo cada vez más competitivo, la comparación es un parámetro que nos permite posicionarnos en una escala social. El auge de las redes sociales y el internet nos dio acceso a un grupo mucho más grande con el cual compararnos. Sin embargo, es importante considerar que cada persona proviene de un contexto distinto y tiene sus propias circunstancias y necesidades. La comparación con los otros resulta inútil si consideramos que siempre habrá alguien que nos haga ver como incompetentes, dado que tuvo mejores oportunidades. El mejor punto de comparación que tenemos somos nosotros mismos.

Regla 5. No permitas que tus hijos hagan cosas que detestes.

En este punto, Peterson destaca la importancia de la disciplina en la educación de los hijos. Cuestiona las tendencias modernas a una educación laxa que huye del conflicto con el propósito de mantener la aceptación y el cariño de los hijos. El autor considera que, si los padres no son capaces de sancionar a sus hijos, eventualmente la sociedad lo hará con mano dura.

Regla 6. Antes de criticar a alguien, asegúrate de tener tu vida en perfecto orden.

Esta regla es una invitación a “tener limpia tu casa”. Antes de intentar reestructurar todo un sistema, es importante reflexionar sobre todo aquello que hacemos mal en nuestra vida cotidiana. Siempre hay algo a nuestro alcance que podemos mejorar y ser honestos con ello puede ahorrarnos muchos problemas.

Regla 7. Dedica tus esfuerzos a hacer cosas con significado, no aquello que más te convenga.

Las tentaciones están a la orden del día y luchar por un bien mayor a largo plazo requiere sacrificio. Los placeres pueden darte un bienestar inmediato, sin embargo, vale la pena intentar remediar el sufrimiento y el dolor del mundo porque de esta manera damos un significado trascendental a nuestra vida.

Regla 8. Di la verdad, o por lo menos no mientas.

Las palabras, como todo, pueden ser utilizadas para el bien o para el mal. Históricamente han sido utilizadas para manipular y distorsionar la realidad con el propósito de conseguir algún fin. Sin embargo, una de las máximas del libro de Peterson es buscar siempre la verdad, una verdad personal y transparente que al final del día tendrá un impacto positivo.

Regla 9. Da por hecho que la persona a la que escuchas puede saber algo que tú no sabes.

Uno de los errores más comunes que cometemos es creer que nuestro conocimiento sobre el mundo está completo. Sin embargo, la regla 9 de Peterson nos hace reflexionar acerca de todo aquello que no sabemos y que necesitamos saber. La humildad para reconocer que somos ignorantes en ciertas áreas nos abre la posibilidad de seguir aprendiendo. Escuchar sin prejuicios es crucial para nuestro crecimiento.

Regla 10. A la hora de hablar, exprésate con precisión.

Es importante definir con claridad el problema que necesitamos resolver. Es común darle vueltas al asunto para no enfrentarlo frontalmente, sin embargo, si somos capaces de articularlo y especificarlo, habremos dado un paso al frente hacia su posterior resolución.

Regla 11. Deja en paz a los chicos que andan en patineta.

En este capítulo, Jordan Peterson aborda el problema de la sobreprotección durante la crianza. Señala la importancia de permitir a los hijos asumir riesgos y explorar sus propios límites para que posteriormente sean capaces de enfrentarse a un mundo cada vez más caótico.

Regla 12. Si te encuentras a un gato en la calle, acarícialo.

Esta regla es una invitación a apreciar lo maravilloso que hay en lo más simple. Aunque a menudo estamos rodeados de malas noticias, centrarnos en los pequeños detalles puede ayudarnos a adoptar una perspectiva distinta de la vida e incluso ser capaces de afrontar de manera resiliente los problemas de la existencia.

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