Deepak Chopra concibe el éxito mucho más allá de lo material. Aunque la riqueza es una parte esencial de la plenitud y nos ayuda a alcanzar lo que deseamos, también es importante considerar otros aspectos como la salud, el entusiasmo por la vida, nuestras relaciones y la estabilidad emocional. En Las 7 leyes espirituales del éxito, el autor nos orienta hacia la comprensión del funcionamiento de la naturaleza para la búsqueda de la armonía con la divinidad que llevamos dentro. De esta manera seremos capaces de percibir lo milagroso en cada aspecto de nuestra vida.
“Cuando comencemos a vivir la vida como la expresión milagrosa de la divinidad —no de vez en cuando sino en todo momento—
Deepak Chopra
comprenderemos el verdadero significado del éxito”.



De acuerdo con Chopra, existen 7 leyes mediante las cuales todo lo que deseamos puede ser creado
- La ley de la potencialidad pura:
Esta ley parte del hecho de que somos consciencia pura y, por lo tanto, potencialidad pura, lo que abre paso a posibilidades de creación infinitas. Sugiere “vivir de acuerdo con nuestro yo, en una constante auto-referencia”, es decir, escuchar a nuestra voz interna y no dejarnos influir por factores externos. Para tener acceso a la consciencia pura podemos practicar el silencio, la meditación, tener contacto con la naturaleza y evitar los juicios; de esta manera conectaremos con nuestra verdadera esencia y, por ende, con la potencialidad pura.
- La ley del dar:
Todos los elementos del universo interactúan entre sí a través del intercambio de energía. Dar y recibir mantienen el flujo energético del cosmos, lo cual es comparado por el autor con nuestro flujo sanguíneo, que no debe detenerse si queremos estar saludables. Por esta razón, aferrarnos al dinero o las cosas materiales no es la mejor forma de atraer la riqueza, puesto que cortamos la circulación energética universal. Esto aplica en todos los aspectos de nuestra vida.
- La ley del “Karma” o de causa y efecto:
Basado en la ley física de causa y efecto, en la que toda acción tiene una reacción, Chopra nos invita a estar conscientes de las decisiones que tomamos, pues todas ellas tienen un impacto (positivo o negativo) en nuestra vida y en la de los demás; sin duda, esto remite a la frase popular “cosechas lo que siembras”. Todos influimos en todos, nadie está aislado en esta gran red humana; es por eso por lo que se vuelve esencial prestar atención a nuestro entorno y hacernos dos preguntas fundamentales: “¿Cuáles son las consecuencias de escoger este camino?” y “¿Traerá esta decisión que estoy tomando felicidad para mí y para quienes me rodean?”. Las respuestas a estas cuestiones nos ayudarán a tomar la mejor elección.
- La ley del menor esfuerzo:
Esta ley, que también podría llamarse “de la no resistencia”, nos insta a confiar en la inteligencia de la naturaleza, que utiliza lo mínimo para poder funcionar. Cuando vamos en contra de lo natural, como intentar controlar a los demás, satisfacer nuestro ego o buscar únicamente nuestro beneficio, malgastamos energía vital que podríamos usar para cosas más provechosas. Únicamente los actos que brotan del amor logran multiplicar el flujo de energía, que puede canalizarse para lograr lo que deseamos.
El autor divide esta ley en tres componentes: la aceptación, la responsabilidad y asumir una actitud no defensiva. El primer componente consiste en no cuestionar las situaciones que se nos presentan, simplemente aceptarlas como son. Oponer resistencia implica luchar contra los designios del universo; el segundo componente, la responsabilidad, es la postura que adoptamos ante aquello que nos ocurre, no desde la victimización, sino desde un papel activo. Se trata de identificar las áreas de oportunidad que surgen a partir de un hecho concreto; el tercer componente se basa en abandonar el deseo de mostrar que nuestro punto de vista es el correcto.
- La ley de la intención y el deseo:
Deepak Chopra sostiene que todas las formas de la naturaleza pueden descomponerse en energía e información y que somos capaces de modificar conscientemente el contenido que da origen a nuestro propio cuerpo físico y también el de nuestro “cuerpo ampliado”: nuestro entorno, a través de la atención y la intención. “Cualquier cosa a la que prestemos atención, crecerá con más fuerza en nuestra vida. Por otro lado, la intención estimula la transformación de la energía y de la información”.
- La ley del desapego
Dejar de lado el interés por el resultado de nuestros esfuerzos es una fórmula poderosa para conseguir nuestros propósitos. Esta se basa en la confianza plena en nosotros mismos y la buena voluntad del universo. El desapego nos libera de lo que nos aprisiona y permite el flujo natural de la energía. Chopra propone aceptar la incertidumbre en vez de buscar la seguridad, porque esta última es efímera.
- La ley del “dharma” o propósito en la vida:
Esta ley se basa en la idea de que cada uno de nosotros es un modelo único e irrepetible y que tenemos un propósito particular que cumplir. Por ello, hemos sido dotados con un talento especial que nos distingue del resto y nos permite servir a la comunidad.
Por Daniel Malaquías
















