Mario García, nacido el 27 de noviembre de 1971 en Ciudad Juárez, Chihuahua, es el quinto de seis hijos. Creció en un entorno desafiante, con una madre soltera que trabajaba incansablemente para mantener a la familia. Desde pequeño, su espíritu soñador y fantasioso lo llevó a transformar las adversidades en oportunidades, convirtiendo lo ordinario en algo extraordinario.
Octavio Trías su mentor
Desde niño, García jugaba al teatro con sus primos, a pesar de no haber visitado uno. En 1982, a los 10 años, el gran maestro y director de teatro Octavio Trías se mudó a su colonia y abrió “Tortas Santa Elena”. Mario pasaba gran parte de su tiempo allí. Durante sus vacaciones, Mario comenzó a asistir a los ensayos teatrales con Trías, viendo en él una figura paterna que lo guiaba tanto en la vida como en su admiración por el teatro.
Trías le enseñaba a observar a las personas y lo cuestionaba sobre sus percepciones durante sus viajes para hacer compras para el negocio. Este ejercicio desarrolló en Mario una aguda capacidad de observación. En una entrevista para Black Magazine, Mario recordó cómo estas experiencias, aunque quizás no intencionales, le inculcaron una profunda comprensión de la humanidad. Además, su interacción con figuras como Chato Chávez, Joaquín Cosío y Susana Prieto, todos alumnos de Trías, enriqueció su perspectiva y crecimiento personal.
En 1985, a los 13 años, Mario asistió a la presentación de “Vaselina”, en Juárez, protagonizada por el grupo musical Timbiriche. Esta experiencia consolidó su pasión por el teatro musical, que en ese entonces no tenía tanta fuerza en la ciudad. Cuando compartió su aspiración con su mentor, Octavio Trías, este, a pesar de no ser fanático del género, le ofreció un consejo invaluable:
“Mario, quiero que me prometas que lo vas a tomar con seriedad y respeto. Si lo vas a empezar, lo vas a terminar”.
Mario comenta al respecto: “Lo empecé… y no lo he terminado, hasta que me muera…”
Mario no imaginaba entonces que “Vaselina” marcaría su carrera, pues la llegó a producir y dirigir
en múltiples ocasiones y superó sus propias expectativas con cada presentación.
A los 14 años, Mario, con lo que recordaba de “Vaselina” con Timbiriche y un libreto sacado de su imaginación, comenzó a ensayar la obra junto a sus amigos en una cochera. Determinado a llevarla al público, decidió presentarla en la explanada del INBA, ahora Museo de Arte. Fue al canal 44 y pidió anunciar su obra en el programa de Chirrín, papá de los Chicharrines. Ante su insistencia, le permitieron promocionarse. El evento fue totalmente gratuito, dada su firme convicción de hacer teatro musical.
Debido al éxito de la obra, Mario decidió presentarla en el teatro Benito Juárez, que le fue prestado para la ocasión. El día de la presentación, el lugar se llenó por completo. Su madre, quien inicialmente no entendía su pasión, presenció el éxito y lo felicitó con orgullo, uno de los momentos más emotivos para Mario y considerado como el inicio de su carrera profesional.
Tras este logro, Jesús García Diéguez, socio de Café de Europa, ofreció patrocinar presentaciones de la obra para albergues de Ciudad Juárez. Aunque en ese momento Mario aún no cobraba por su trabajo, su dedicación y esfuerzo comenzaban a dar frutos.
Laura Urdapilleta, reconocida bailarina del Ballet Clásico de México, ofreció una beca a Mario tras una de sus funciones. En los 80, la práctica del ballet por hombres era controversial y mal vista, pero Mario, decidido y con un objetivo claro, perseveró a pesar del bullying. Sin saberlo, estaba en camino de convertirse en una figura clave en el teatro musical de Ciudad Juárez, impulsor del arte e inspiración para futuros talentos locales.
En los 90, Mario comenzó a organizar concursos de talento infantil y se involucró como actor en producciones teatrales como Cats y Loco Por Ti. Pronto le ofrecieron retomar la dirección de la obra Vaselina. Viajó a Ciudad de México y convenció a Julissa de Llano, quien tenía los derechos de la obra, para permitirle llevarla a Juárez. Paralelamente, Mario cursó una carrera técnica en contabilidad, lo que le permitió trabajar, asegurando sus ingresos mientras seguía impulsando su pasión por el teatro.
MAG Producciones y Grupo Imperial
En 1998, con su compañía Hip Jazz, Mario continuó produciendo y dirigiendo obras como Cantando Bajo la Lluvia, Cats, José el Soñador y Jesucristo Superestrella. En 2003, renunció a su trabajo y fundó la academia, que en 2011 se transformaría en MAG Producciones.
En 2010, Mario tuvo la oportunidad de producir y dirigir uno de los musicales más destacados de la época, “Hoy No Me Puedo Levantar”, el cual contó con la participación de jóvenes talentos de la ciudad.
Durante la entrevista, mencionó un momento crucial en su carrera. A pesar de sentirse desanimado por la lucha constante para impulsar el teatro y conseguir recursos, tuvo una reunión con Gabriela Fuentes. Ella le propuso llevar a cabo un musical en uno de los planteles del COBACH. Posteriormente, en medio de la violencia en Juárez, Octavio Fuentes le sugirió a Mario hacer teatro bajo el amparo de la Fundación Grupo Imperial, lo que dio origen a La Semana Cultural en Ciudad Juárez.
Desde entonces, a través del programa cultural AIDA y en colaboración con MAG Producciones, Mario ha realizado grandes montajes de obras como “Aladdín”, “La Bella y la Bestia”, “La Sirenita”, “Cantando Bajo la Lluvia”, “Vaselina”, “Sueños” y “Peter Pan”, entre otras. Estas producciones han reunido a más de 460,000 niños y jóvenes en el teatro a lo largo de los años.
En 2018, Mario viajó a la India para participar en un taller intensivo de arte. Esta experiencia le brindó una comprensión más profunda de su proceso creativo y reforzó su compromiso con sus alumnos, permitiéndole conectar con ellos en un nivel más espiritual.
2024 MAG Studio Artes Escénicas
En 2024, Mario ha tomado la valiente decisión de reabrir su estudio bajo el nombre de MAG Studio Artes Escénicas. Allí ofrecerá clases de danza, canto, actuación, conducción y se enfocará intensamente en el desarrollo de la creatividad. El estudio está ubicado en Avenida Gómez Morín, Plaza Mural 8016, local 10.
En una entrevista para Black Magazine, Mario expresó su profunda gratitud hacia quienes han apoyado su sueño de impactar a los jóvenes mediante el teatro musical, destacando a cinco personas clave en su vida personal y profesional: Octavio Trías, Laura Urdapilleta, Elma Téllez de Fuentes, Elma Fuentes y Octavio Fuentes. En esta nueva etapa, Mario sigue inspirando a través del arte y dejando un legado duradero en la memoria de quienes lo conocen.
Por: Ana Lilia Moreno R.






















