NVIDIA: la empresa que programó el futuro

En 1993, cuando la industria tecnológica aún discutía si la computadora personal debía servir solo para tareas administrativas, NVIDIA apostó por algo que sonaba excéntrico: convertir al PC en una máquina de entretenimiento capaz de mover música, imágenes y videojuegos como si fueran películas. Aquella intuición, hoy parece obvia; en ese momento, fue una declaración de guerra a la inercia.

Los fundadores —Jensen HuangChris Malachowsky y Curtis Priem— arrancaron en un mercado poblado por más de dos decenas de fabricantes de chips gráficos. Tres años después, la cifra se triplicó… y en 2006 solo uno sobrevivía como empresa independiente: NVIDIA.

Del garaje al silicio que cambió todo

La primera carta fuerte llegó en 1994 con una alianza para fabricar chips aceleradores de interfaz gráfica junto a SGS-Thomson Microelectronics, mientras Diamond Multimedia Systems los integraba en tarjetas de aceleración multimedia. En 1995 apareció el primer producto comercial: el NV1 (conocido como Diamond Edge 3D), una tarjeta PCI que llevó los gráficos 2D/3D a una nueva liga. El debut no fue menor: Sega adaptó su icónico Virtua Fighter para convertirlo en el primer título 3D ejecutado con gráficos NVIDIA.

Un año después, la compañía sumó compatibilidad con Microsoft DirectX y Direct3D, y en 1997 lanzó RIVA 128, el primer procesador gráfico de 128 bits. Resultado: más de un millón de unidades vendidas en cuatro meses y la bendición de los fabricantes de equipos.

El día que nació la GPU

1999 fue el punto de no retorno. NVIDIA presentó Quadro para gráficos profesionales, que pronto se volvió estándar para arquitectos, ingenieros y diseñadores industriales. Pero el verdadero terremoto fue conceptual: NVIDIA inventó la GPU. La GeForce 256 llegó como un “procesador en un chip” con motores de transformación, iluminación y renderizado capaces de manejar millones de polígonos por segundo. Hoy, las GPU superan con holgura los dos mil millones.

Un año después, la marca volvió a romper moldes con GeForce2 Go, la primera GPU para portátiles, y se ganó otra medalla histórica: Microsoft eligió a NVIDIA para la primera Xbox.

En 2001, la empresa ya facturaba mil millones de dólares y entraba al S&P 500. Un año más tarde, Fortune la nombró la compañía de mayor crecimiento en Estados Unidos. Y en 2005, Sony confió en NVIDIA para la arquitectura de la PlayStation 3.

CUDA: cuando los gráficos aprendieron a pensar

En 2006, NVIDIA lanzó CUDA, una arquitectura de cómputo general sobre GPU que permitió a científicos e investigadores usar el paralelismo masivo para resolver problemas complejísimos. Ya no era solo imagen: era ciencia.

De ahí en adelante, los titulares dejaron de ser sorpresa y se volvieron costumbre. En 2008, Apple incorporó GPUs NVIDIA a MacBook, MacBook Pro y MacBook Air. En 2010, Optimus revolucionó la eficiencia energética de los portátiles; Audi equipó sus sistemas globales de infoentretenimiento con GPUs NVIDIA; las Tesla impulsaron al Tianhe-1A —superordenador chino— al top mundial; y Hollywood rindió pleitesía con efectos visuales para filmes como Avatar Star Trek, omnipresentes en la temporada del Óscar.

Móvil, realidad virtual y supercomputadoras de IA

En 2013, Tegra 4 y Tegra 4i marcaron el pulso del rendimiento móvil con LTE 4G integrado. En 2016 llegó Pascal, la 11ª arquitectura de GPU, acompañada de Iray VR para realismo fotográfico en entornos virtuales. Un año después, Volta y el Tesla V100 dieron vida a DGX, la familia de supercomputadoras de inteligencia artificial que cambió la escala del entrenamiento de modelos.

El negocio de la inteligencia artificial

Lejos de una “burbuja”, NVIDIA sostiene que la IA vive una adopción masiva. La empresa invirtió 2,000 millones de dólares en Synopsys, uno de los gigantes del software de diseño de semiconductores, pagando 414.79 dólares por acción. Además, amplió un ecosistema de alianzas que incluye a OpenAIIntelNokia —con la mira en el 6G—, y asociaciones en centros de datos con BlackRockAligned Data Centers y CoreWeave.

En su conferencia anual 2025, NVIDIA listó colaboraciones con OracleUberPalantirEli Lilly y el Departamento de Energía de EE. UU., entre otros, para acelerar la infraestructura que sostendrá la próxima década digital.

La cima y el vértigo

A finales de octubre de 2025, NVIDIA se convirtió en la primera empresa en la historia en superar los cinco billones de dólares de capitalización bursátil, rebasando a AppleAlphabet y Microsoft. Luego vino el ajuste: más de 17% abajo desde su máximo histórico. Aun así, el plan no se movió: Jensen Huang anticipó pedidos de chips de IA por 500,000 millones de dólares para este 2026.

De los píxeles a los billones de datos

La historia de NVIDIA no es solo la de un fabricante de tarjetas gráficas: es la de una compañía que redibujó la frontera entre el entretenimiento y la ciencia, entre el diseño y la inteligencia artificial, entre el arte digital y la ingeniería de alto desempeño. Desde un chip para videojuegos hasta la columna vertebral de la IA global, NVIDIA demostró que el futuro —ese que parecía ciencia ficción en 1993— se puede programar.

En 2026, cuando los autos piensen, las ciudades calculen y los laboratorios descubran a la velocidad del silicio, convendrá recordar que todo empezó con una idea simple y osada: que la computadora personal debía ser, ante todo, un espacio para imaginar. Y que imaginar, a veces, es el negocio más poderoso del mundo.

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