Es un evento astronómico que se presenta una vez al año, entre el 20 y el 21 de marzo y es la transición entre el invierno y la primavera. Es cuando el ángulo del sol mira a Ecuador y permite que todas las partes de La Tierra reciban la misma cantidad de luz y oscuridad durante un día. Esto significa que el día y la noche tienen la misma duración.
El equinoccio de primavera es un fenómeno que se celebra en diferentes lugares del planeta, según las diversas tradiciones de cada país. México es popular por los fenómenos que se dan en los sitios arqueológicos de Teotihuacán y Chichén Itzá. Muy recomendables para visitar en estas fechas.
En Chichén Itzá se produce un espectáculo de luces y sombras en el templo de Kukulkán. La pirámide se construyó de tal forma que, durante el equinoccio, el sol proyecta la sombra sobre los bordes de las escaleras, proyectando el cuerpo de una serpiente. Este hecho simboliza el descenso del dios Kukulcán, deidad serpiente maya.
















