Una tradición japonesa basada en la confianza, la técnica y la sorpresa encuentra en Umami una interpretación única en la frontera. Respaldado por Great American Hospitality, un grupo restaurantero que reúne conceptos como Ardeo, Yoko y Great American Steakhouse, además de operar en la región marcas como Little Caesars, Applebee’s y Wendy’s, el primer omakase de Ciudad Juárez propone experiencias de 14 o 22 tiempos en un espacio de concepto speakeasy: un lugar discreto donde el acceso forma parte de la experiencia, inspirado en los establecimientos clandestinos que surgieron durante la época de la prohibición del alcohol en Estados Unidos.
Hay experiencias gastronómicas que comienzan mucho antes del primer bocado: el omakase es una de ellas. Su nombre proviene de la expresión japonesa omakase shimasu, que significa “lo dejo en tus manos” o “confío en ti”. Esa es precisamente su esencia: el comensal deja en manos del itamae (chef especializado) la selección y el orden de cada preparación.


Aunque hoy está presente en algunas de las barras más exclusivas del mundo, el concepto se popularizó en Japón hacia finales del siglo XX, cuando los clientes comenzaron a confiar plenamente en el conocimiento, la creatividad y el criterio del chef para construir un menú basado en la temporalidad y la calidad de los ingredientes.
A diferencia de una carta tradicional, el omakase se desarrolla como una conversación silenciosa entre chef y comensal. Cada tiempo tiene un propósito, cada ingrediente responde a la temporada y cada visita puede ser distinta. Esa combinación de intimidad, técnica y sorpresa explica por qué se ha convertido en una de las experiencias gastronómicas más atractivas del momento.
La experiencia Umami
Esta filosofía japonesa encuentra hoy un espacio propio en Ciudad Juárez con Umami, encabezado por Emmanuel como itamae y jefe de cocina. Ubicado dentro de Yoko, en el complejo La Morín, el restaurante apuesta por un ambiente minimalista que busca transportar al visitante a Japón desde el primer momento.
La experiencia abre con un tradicional “Irasshaimase” (“bienvenido”); a partir de ahí, el comensal se entrega a un recorrido diseñado por el itamae, quien adapta el menú según la temporalidad de los ingredientes, las preferencias del visitante y el elemento de sorpresa que define al omakase.


Para Emmanuel, la cocina va mucho más allá de la ejecución técnica. En entrevista con Black Magazine, explica que uno de sus principales objetivos es que cada persona recuerde momentos de felicidad a través de la comida.
Ese resultado es posible gracias a un amplio trabajo en equipo: detrás de Umami participan cocina, operación, logística y abastecimiento en una coordinación permanente donde la comunicación y la atención al detalle son fundamentales. Esa misma filosofía se refleja en la selección de proveedores e insumos, desarrollada bajo estrictos estándares de calidad.
Su propuesta incorpora pesca fresca nacional proveniente de Ensenada, Baja California; atún aleta azul, pescados de importación desde Tokio, Kioto y Osaka; salmón canadiense enviado desde Los Ángeles; y productos de temporada como erizo japonés, además de raíz de wasabi natural fresco rallada al momento. Dependiendo de la disponibilidad, el menú puede incluir especies como hamachi y kampachi, así como los distintos cortes del atún: akami (magro), chūtoro (grasa media) y ōtoro (el más graso y apreciado).
Entre las creaciones más representativas destaca el nigiri de unagi con foie gras y trufa negra recién rallada, terminado al fuego, un ejemplo del equilibrio entre técnica, creatividad y respeto por el producto que distingue la propuesta culinaria de Umami.
Porque en Umami, más que elegir qué comer, la invitación es confiar, dejarse sorprender y vivir una experiencia.
UMAMI OMAKASE
Ubicación: Boulevard Manuel Gómez Morín 7855, dentro de Yoko, en el complejo La Morín, Ciudad Juárez, Chihuahua.
Instagram: @eatumamiomakase
Reservaciones: A través de OpenTable.
Horarios
* Lunes a jueves: 3:00 p.m. a 9:00 p.m.
* Viernes y sábado: 3:00 p.m. a 10:00 p.m.















